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Aprender a bucear no es dificil

lunes, 22 de julio de 2013

BASURA EN LOS MARES Y OCEANOS

MARES Y OCÉANOS DE PLÁSTICO

Mares y océanos de plásticoEl basurero más grande del mundo sigue creciendo. Año tras año se denuncia que una isla de plástico del tamaño de un tercio de Europa se extiende por el Pacífico, entre California y Japón.

    Ningún mar u océano está a salvo. En cada kilómetro cuadrado de agua salada hay alrededor de 20.000 restos de plásticos flotando, así lo advirtió Naciones Unidas hace unos años, a través de su Programa para el Medio Ambiente (PNUMA). Y esas cifra sigue aumentando.
Mares y océanos de plástico    Al mismo tiempo, un informe de Greenpeace sobre contaminación marina aseguraba que al este de Indonesia, una zona altamente poblada, la basura de plástico cubre llega a cubrir hasta un 90% de la costa y la línea de playa. Hecho que se constata año tras año.
    Desde entonces nada ha mejorado, sino todo lo contrario. Ya se ha demostrado que si el Pacífico norte concentra la mayor cantidad de plásticos flotantes del planeta, la mayor siembra de residuos plásticos sumergidos del mundo se halla en los fondos del Mediterráneo, entre las costas de España, Francia e Italia.
Mares y océanos de plástico    El “continente” de basura se extiende desde California (EEUU) hasta Japón. Podría medir el doble del Estado de Texas, unos 3,43 millones de kilómetros cuadrados (un tercio de la superficie de Europa) y pesa un total de 4 millones de toneladas y contener 150 millones de toneladas de basura. La contaminación del océano provoca la muerte de más de millón y medio de pájaros marinos cada año y de 150.000 mamíferos acuáticos.
Mares y océanos de plástico    Esa gigantesca “isla de basura” sigue creciendo de manera alarmante y es el mayor vertedero de basura del mundo (ya cubre cerca de 500 millas de la costa de California, rodea Hawai y se extiende casi hasta Japón.
    Charles Moore, el oceanógrafo norteamericano que descubrió la “gran mancha de basura” cree que contiene unos ciento cincuenta millones de toneladas de desperdicios. Marcus Eriksen, director de investigación estadounidense, dice: “es una sopa de plástico”.

CUANDO SE ACERCA A LA COSTA ES DRAMÁTICO

Mares y océanos de plástico    Curtis Ebbesmeyer, otro oceanógrafo de reconocido prestigio que ha navegado en esa sopa de plástico dice: “Se mueve como si fuera un gran animal sin correa”. “Cuando esta mancha se acerca a la costa, como el archipiélago hawaiano, el resultado es dramático, dejando la costa cubierta de plástico”.
    Una investigación llevada a cabo por otra fundación norteamericana ha reiterado el aumento en la extensión de dicho “continente” de basura. El efecto sobre la vida marina está siendo muy negativo, afirman los expertos, pero puede extenderse a toda la cadena alimenticia, llegando a los humanos.
    Este inmenso conglomerado de basura se ha triplicado desde mediados de los 90 en adelante y podría llegar a ser diez veces mayor en la próxima década si no dejamos de generar tantos desechos, advierten los expertos.
    Los datos provienen de una investigación de más de 10 años de duración, llevada a cabo por la Algalita Marine Research Foundation, organización estadounidense dedicada a la protección del medio marino mediante investigación, educación y la restauración de dicho medio.
Mares y océanos de plástico    La basura procedente de las costas y de las embarcaciones son encaminadas por las corrientes marinas hasta la que ha sido bautizada como “Gran Placa de Basura del Pacífico”, que se estima pesa ya un total de 4 millones de toneladas, con más de 3,8 millones de desechos por kilómetro cuadrado, un 80% de ellos de plásticos.

EN EL MEDITERRÁNEO LA BASURA ESTÁ EN EL FONDO

    Por otra parte el área del Mediterráneo con mayor cantidad de basura en sus fondos y su área noroccidental, entre España, Francia e Italia es la que tiene un mayor índice de fragmentos de plástico de todo el planeta, 1.935 unidades por kilómetro cuadrado, según un informe que elaboró Greenpeace.
Mares y océanos de plástico    La organización ecologista estimó en 6,5 millones de toneladas la basura que se encuentra en los océanos del planeta, de la que se calcula que solo un quince por ciento está en suspensión. Es decir, el 85 por ciento -de la basura- no la vemos pero está ahí, y de ella el 80 por ciento son plásticos.
    Un ochenta por ciento de esta basura tiene su origen en tierra firme y un noventa por ciento de la misma está constituida por bolsas de plástico. Entre las causas de la gran presencia de basura en el Mediterráneo, y en especial de plásticos, que normalmente superan los 450 años de vida", está su naturaleza de mar semicerrado, rodeado de países desarrollados y con un gran tráfico marítimo.
    Biólogos e investigadores coinciden en que el plástico tarda en descomponerse alrededor de 100 años, por lo tanto es contaminante al suelo y/o sustratos durante ese periodo. Cuando la gente decide quemarlo es peor aún, porque desprende dioxina y CO2.
Mares y océanos de plástico    La primera causa cáncer y la segunda contamina directamente al ambiente, claro debe liberar muchas sustancias adicionales como el hollín y lo que emana humo negro, que si lo respiramos se deposita en nuestros pulmones.
    La solución: un cambio en nuestros hábitos de vida para evitar las cifras que publica Greenpeace. En nuestro planeta se producen cada año unos 150 millones de toneladas de plástico, de las que alrededor de un 10% terminan en el mar.

PUNTO DE CONCENTRACIÓN DE CONTAMINANTES

Mares y océanos de plástico    Dada su localización, en el giro subtropical del Pacífico Norte, el acumulamiento continúo de basura en ese punto está garantizado. Esta es una extensa zona del Pacífico donde el agua circula en el sentido de las agujas del reloj describiendo una espiral lenta.
    Allí los vientos son flojos y las corrientes tienden a forzar la materia que flota en el agua hacia la zona central de baja energía del remolino. Existen pocas islas donde pueda recogerse el material flotante, permaneciendo en el remolino, en cantidades estimadas en seis kilos de plásticos por cada kilo de plancton natural.
Mares y océanos de plástico    Este fenómeno no es muy conocido porque se produce en una parte del Pacífico apenas visitada, debido a que carece de vientos que atraigan a las embarcaciones de vela, no existe en ella una diversidad biológica que propicie la pesca, y no se encuentra en el paso de las principales líneas de navegación.

    Sin embargo, esta basura está haciendo un daño irreparable a la vida marina de la zona. Los plásticos no son biodegradables y, a medida que pasa el tiempo, lo único que les ocurre es que se dividen en piezas cada vez más pequeñas, pero que retienen la composición molecular original.
    El resultado es una enorme cantidad de “arena” de plástico que a muchas criaturas marinas les parece alimento. El problema es que el plástico no puede digerirse, por lo que pájaros y peces que lo consuman pueden morir de desnutrición con el estómago repleto de plásticos.
Mares y océanos de plásticoMares y océanos de plásticoMares y océanos de plástico
    Y, aunque la cantidad de plástico que consuman no bloqueara el paso de alimentos, el caso es que los pequeños gránulos plásticos actúan además como esponjas para diversas toxinas, concentrando así productos químicos como el DDT (dicloro-difenil-tricloroetano, compuesto organoclorado principal de los insecticidas) o el PCB (bifenelio policlorinado, materia química muy venenosa) a una tasa un millón de veces mayor del nivel normal.
Mares y océanos de plásticoMares y océanos de plástico

LA CADENA ALIMENTICIA SE VE AFECTADA

    Se produciría así un efecto en cadena que puede llegar hasta los humanos, al comer pescado contaminado sin saberlo, si el animal ha consumido plásticos en el océano. Los pájaros también se están viendo afectados, porque acuden al continente de basura en busca de alimentos, y lo mismo ocurre con las tortugas marinas, propensas a confundir las bolsas de plástico con medusas y se las comen. En se han registrado casi 300 especies afectadas por estas equivocaciones.
Mares y océanos de plásticoMares y océanos de plásticoMares y océanos de plástico
Mares y océanos de plástico    Desgraciadamente, este problema parece insuperable dada la superficie del “continente”, cuyo tratamiento y limpieza sería de un coste colosal, de miles de millones de euros, según los especialistas. Y es que los plásticos y la basura de esta gran placa alcanzan ya más de 30 metros de profundidad.
    Lo único que se puede hacer es intentar no aumentar el daño. Los excesos de nuestra forma de vida consumista son la causa de esta degradación del mar, por lo que sólo dejando de producir tantos productos de plástico y cambiando nuestros hábitos de consumo se podría al menos detener el aumento de la Gran Placa de Basura.
Texto: Guadalupe Romero con informes de
Greenpeace y Algalita Marine Researh Foundation
tomado de Buceo-Virtual.com

CONTROL DE FLOTABILIDAD AL BUCEAR

FLOTABILIDAD: VOLAR EN EL AZUL
En ningún lugar del planeta Tierra, como no sea en el espacio exterior, podemos experimentar esta sensación. Flotar, según la definición del diccionario es: “mantenerse en suspensión un cuerpo sumergido en un líquido”. Para los buceadores es casi sinónimo de volar. Su control nos permitirá perfeccionar nuestras sensaciones bajo el agua.

ARQUÍMEDES Y SU PRINCIPIO
Para hablar de flotabilidad tenemos que acudir de forma obligada al principio de Arquímedes; pero que nadie se alarme, es algo fácil y sencillo de entender, y fundamental para el desarrollo de las actividades subacuáticas.
Flotabilidad: Volar en el azulEsta norma nos dice que un cuerpo sumergido en el agua experimenta una fuerza ascendente, igual al peso del agua que desaloja. Esta fuerza que hace que los objetos floten, se denomina flotabilidad. Así pues, todo objeto que flota en el agua se encuentra sometido a dos fuerzas antagónicas; una la del propio peso del objeto que tiende hacia abajo, a hundirse; y otra, la flotabilidad que hemos visto, que lo empuja hacia arriba. ¿Cuál será la triunfadora?
Tenemos tres posibilidades: 
Flotabilidad negativa
. El peso del cuerpo es mayor que su flotabilidad, es decir la fuerza de empuje hacia abajo es mayor que la que lo empuja hacia arriba. Resultado el cuerpo se hunde. Es lo que le ocurre a un buceador cuando desinfla su chaleco.
Flotabilidad positiva. La flotabilidad, es decir, la fuerza que empuja hacia arriba es superior a la quiere hundirlo. Resultado, el cuerpo flota. Es lo que sucede cuando estamos en superficie con nuestro chaleco inflado.
Flotabilidad neutra o equilibrio hidrostático. Es el momento en que ambas fuerzas están equilibradas, el cuerpo ni se hunde ni flota, permanece estable entre dos aguas. Es la situación ideal para el submarinista.

LA TENDENCIA A FLOTAR
Flotabilidad: Volar en el azulLa mayoría de las personas, pese a lo que pueda suponerse de manera común, tienen flotabilidad positiva en agua dulce. Este hecho se acrecienta más aún en el agua salada. Todos hemos visto alguna vez esas hilarantes fotos de personas leyendo el periódico flotando sobre las aguas hipersalinas del Mar Muerto.
El cuerpo humano se compone de distintos materiales, y cada uno de ellos con una gravedad específica. En los extremos podríamos situar los huesos y la grasa. Los primeros tenderían a hundirnos, y la segunda a hacernos flotar. Por ello existen diferencias notables, según la complexión física de cada uno.
Flotabilidad: Volar en el azulA esta flotabilidad natural, y que podríamos llamarla constante, hemos de añadir otra que podríamos tildar de variable, la producida por nuestros pulmones. Tenemos que considerar que cuando variamos el volumen, sin variar el peso, la flotabilidad varía en igual medida. Nuestros pulmones actúan como grandes flotadores que se van llenando y vaciando durante la respiración, en un rango que iría de 1 a 3 litros.
Es un hecho común, sobre todo cuando se comienza a bucear, que no se vacían convenientemente los pulmones al inicio de la inmersión, con lo que el descenso es trabajoso, cuando no imposible, y por supuesto con el precio de una incómoda y pesada plomada.

EL EQUIPO DE BUCEO
Flotabilidad: Volar en el azulPero además de estos componentes naturales, tenemos que tener muy en cuenta los elementos de nuestro equipo, en especial el traje de neopreno que presenta una acusada flotabilidad, como habrá comprobado cualquier persona que lo haya usado. Esta circunstancia varía en función del grosor y de las capas de neopreno que llevemos. No es lo mismo bucear con un traje de dos piezas de 7mm, que con un traje corto de 3 mm.
Otro elemento a tener en cuenta es la botella, aunque a simple vista pudiera parecer paradójico. Estamos acostumbrados a ver nuestro tanque como algo muy pesado, que nos cuesta trabajo acarrear y colocar sobre nuestra pobre espalda. En pocas palabras sería un claro ejemplo de flotabilidad negativa.
Flotabilidad: Volar en el azulLo que ocurre es que no debemos olvidar que la botella es un recipiente lleno de aire, este gas va siendo consumido durante la inmersión. El volumen permanece constante y el peso disminuye. Por eso, a veces, al final e la inmersión, si no vamos bien lastrados, podremos notar una incómoda sensación de elevación de la parte trasera de nuestro cuerpo.
Flotabilidad: Volar en el azulNi que decir tiene que si la botella es de aluminio el problema aumenta ya desde el principio, pues deberemos ir más lastrados. Como norma general decir que habría que añadir, unos dos kg a nuestro cinturón.
Otro elemento que va a influir en nuestra flotabilidad es el jacket o chaleco hidrostático. Como su nombre indica se trata de un chaleco donde se sujeta la botella y que dispone de varios compartimentos interiores que se pueden rellenar de aire o vaciarlos, a voluntad el submarinista.
Con este instrumento disponemos de un sistema muy cómodo, que nos permite mantenernos siempre con una flotabilidad neutra, sin tener que hacer uso de los pulmones. Este punto es muy de tener en cuenta, ya que no se recomienda nunca contener la respiración por los problemas de sobrepresión que podrían causarse.

LA IMPORTANCIA EL LASTRADO
Parece que queda claro, que pese a lo que mucha gente pudiera pensar, tenemos un problema para hundirnos en el agua. Para compensar todo este conjunto de flotabilidades positivas, es por lo que debemos recurrir al lastre, una pieza clave de nuestro equipo. El material clásico por excelencia es el plomo, pesado y denso, que habitualmente se lleva a la cintura por medio de un cinturón, aunque cada vez es más habitual llevarlo en el chaleco, gracias a distintos sistemas de sujeción y zafado rápido, que incorporan los fabricantes. Existen diferentes formas, tamaños y pesos, que elegiremos en función de nuestro gusto y necesidades.
Flotabilidad: Volar en el azul
Flotabilidad: Volar en el azul
Flotabilidad: Volar en el azul
Ir correctamente lastrado nos ayudará a nosotros y al medio ambiente marino en nuestras inmersiones. Un exceso de plomos nos hará no llevar una posición hidrodinámica, navegando inclinados más que horizontales. Ello redundará en que nuestras aletas vayan golpeando el fondo con el consiguiente destrozo. De otro lado tendremos que inflar más el chaleco con lo que ofreceremos más resistencia al agua.
Como resultado estaremos más incómodos en el agua y nuestro consumo de aire será mayor, en fin, un desastre y una mala sensación. Con una perfecta regulación de la flotabilidad estaremos muy cerca de esa gran y única sensación de libertad que es volar. Algo solo al alcance de las aves y de unos pocos privilegiados, nosotros los buceadores.
Texto y fotos: Juan Carlos García
Texto tomado de Buceo-Virtual.com